Dificultad: Alta
Objetivo: Conseguido
Más Información: http://www.escapebarcelona.com/alien-el-origen.php

“En el espacio, nadie puede oír tus gritos”.

Alien: El octavo pasajero

En los viajes estelares, la hibernación es imprescindible para la supervivencia. Pero al despertar, es difícil ubicarte. El cuerpo tarda varios minutos en volver a reactivarse. La mente tiene que centrarse y situarse. La vista necesita enfocar y ver más allá del habitáculo en el que te encuentras. En todo este tiempo, el universo continua viviendo y latiendo alrededor, y tú te has mantenido ajeno a todo. Incluso a tu propia nave.

Pero… ¡algo está mal! Seguimos en medio de la nada, en un sistema solar desconocido. Algo nos ha desviado del rumbo y vamos a la deriva. No sabemos dónde estamos, ni siquiera si podemos movernos. La nave esta varada. Hay que reactivarla o moriremos solos, totalmente perdidos, en medio de ningún sitio. Solo queda un camino: ponernos en marcha inmediatamente.

Cada miembro de la tripulación tiene su cometido, y toda decisión una consecuencia directa. Unidos o separados, todos tenemos el mismo destino.

Una nave no es fácil de manejar. Mantén la calma para resolver cualquier avería con destreza e ingenio. Ya no estamos en el simulador de vuelo, ni en un simulacro de exploración. Esto es real. Lo tocarás, lo verás y quedarás anonadado con lo que encontrarás a tu paso. Exterior e interior se entremezclan en un fluido recorrido.

Pero no te fíes. Toda exploración tiene su riesgo, ya lo sabías cuando te presentaste voluntario, así que no es el momento de dudar. El planetoide parece desolado, pero no lo estará tanto como crees.

“Aún no habéis comprendido a qué os enfrentáis. Un perfecto organismo. Su perfección estructural sólo está igualada por su hostilidad”.

Agilidad mental y física eran de obligatorio requerimiento, y no mentían. No estábamos preparados para lo que nos encontramos. La nave está muy adelantada a su época, no habrás visto nada igual en otro lugar. Oscuridad, profundidad, estrechez… que nada doblegue tu energía. Es muy probable que ni siquiera puedas contener la risa nerviosa del momento.

Es difícil describir el nivel de adrenalina con el que acabas la sala. La actividad física, las carreras, el tiempo a contrarreloj, y la locura con la que te enfrentas sin piedad a los últimos retos son francamente trepidantes. Y, a pesar del cansancio físico con el que acabas, las ganas de volver a vivir esta aventura tan impresionante son desbordantes.

Nunca vivirás una experiencia igual, así que no pierdas la oportunidad de ser parte de la tripulación de la Nostromo. No olvides estos consejos: mira y vuelve a mirar, corre, piensa y disfruta. Desearás que no acabe nunca el viaje.

Puzzles
entretenido
Historia
75.jpg
Ambientación
65.jpg
Game Master
65.jpg

alien